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March 13

VIVIR BAJO EL AMPARO DE DIOS

AMPARO

SALMO 37: 25  Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan.

En la cultura hebrea la palabra de un anciano era considerada y respetada por todos.  Su andar por la vida por tantos años, le daba una autoridad sobre los más jóvenes en edad.  La diferencia estaba en que tenía más años de vida y experiencia.

El salmo de este día, escrito por alguien ya mayor, tiene algo bien sabio para decirnos en los tiempos de escasez económica.

Generalmente cuando tenemos problemas financieros nos desesperamos por saber qué "va a ser de nuestra vida".  El consejo del Espíritu Santo es que prestemos oído a la voz del anciano, que dice que nunca ha visto un cristiano justo que viva desamparado por su Señor ni que deba ir por la vida mendigando.  Los hijos del Rey no mendigan, sino que son dignos de todas las riquezas celestiales y terrenales.

Tú y yo no somos mendigos sino hijos del Dios Altísimo y coherederos juntamente con Cristo.  Nuestra herencia es provisión celestial diaria, y para toda la vida.  Esto es mucho más que una pensión, jubilación o cuota de retiro ¡es provisión abundante durante toda la vida!

En este tiempo de problemas financieros es posible que tú te "sientas" un desamparado, pero, no te quedes allí sino mira con los ojos de la fe para darte cuenta que tú eres un hijo amparado por Dios y que también estás dentro de la lista que mencionó el anciano.

Tú eres hijo, por eso eres amparado.  Los bastardos son los que viven desamparados.

CONFESION DE FE: VIVO BAJO EL AMPARO ECONOMICO DE MI SEÑOR

ORACION:
Renuncio en este momento a ese sentimiento equivocado de desamparo y recibo por tu Espíritu, oh Dios, tu amparo económico.   Gracias porque soy Tu  hijo y no un bastardo.  Gracias Papá Celestial porque nunca me desampararás.   Por Cristo nuestro Señor.  ¡Amén!

Meditación Diaria

por RITCHIE PUGLIESE   

ehollemw@gmail.com

March 08

HOLA PAPÁ

Reflexiones - Hola Papi Hola Papi 
Todo pasó una mañana muy temprano cuando me estaba preparando para ir a un campamento, ya que nos habían invitado a dirigir la alabanza. Estaba tan apurado que no me percaté de que mi hija Zuri de 3 años de edad se había despertado y me veía detenidamente y a la vez con curiosidad.

Mientras seguía apurado empacando mis cosas, dirigí mi mirada hacia donde estaba ella.

- Hola papi, me dijo sonriendo.

Esas sencillas palabras me conmovieron a tal grado que dejé por un minuto lo que estaba haciendo , la levanté del suelo y la abracé fuerte.

- Hola hijita, fue mi respuesta.

Al llegar al campamento y comenzar la alabanza le dije a Jesús: "Hola papi" con todo mi corazón. Se que logré que su corazón se conmoviera así como el mío al escuchar esas palabras.

¿Hace cuanto tiempo que no le dices a tu Padre celestial "Hola Papi" o "Te amo Papi"?

Salmo 63:1

Oh Dios, tú eres mi Dios;
yo te busco intensamente.
Mi alma tiene sed de ti;
todo mi ser te anhela,
cual tierra seca, extenuada y sedienta
February 28

DANDO GRACIAS SIEMPRE POR TODO

Reflexiones - Dar Gracias Dar Gracias 
Una madre solía orar en las noches con una hija pequeña, de unos seis años, al acostarla.

Una noche la madre le dijo:
- Hoy vamos a pedir a Dios un poco más para que sane a la tía Marta.

Oraron por la tía Marta, cada noche, durante un par de semanas. Después, la madre no dijo nada y dejaron de pedir.
A la tercera o cuarta noche sin hacerlo, la niña preguntó:

- Mamá, ¿por qué no oramos por la tía Marta?.
- Es que Diosito ya la puso buena – respondió la madre.

- Y si la puso buena – replicó la niña- ¿no deberíamos orar para darle las gracias?.


Somos más dados a pedir que a agradecer. Lo de aquellos diez leprosos curados y de los que solo uno vuelve a dar las gracias a Jesús, se repite en nuestra vida a diario.

De cada diez veces que pedimos, quizás, no damos gracias ni una. La gratitud del que pide abre la mano del que da: el agradecimiento facilita la generosidad.
¡Y tenemos tanto que agradecer a Dios!.

Agustín Filgueiras


Dad gracias al SEÑOR, invocad su nombre, dad a conocer sus obras entre los pueblos. 1 Crónicas 16:8

Y han de estar presentes cada mañana para dar gracias y para alabar al SEÑOR, y asimismo por la noche. 1 Crónicas 23:30
October 18

¡QUÉ BENDICIÓN OIRLO!

"Hace unos días decidí entregarme a Cristo. Hoy mi vida ha cambiado, pude sentirlo. Es algo maravilloso. Me siento inmensamente feliz." Es el testimonio de mi hijo mayor, José Luis. Es una hermosa bendición.
"Gloria a Dios", es la afirmación del testimonio y es el grito triunfal de la fe.
Si, efectivamente. Gloria a Dios que todo lo hace posible, y que satisface al alma.
¡Qué riqueza! Si, porque "la bendición del Señor es la que enriquece" (Proverbios 10:22)
 
July 18

LA BENDICIÓN DE DIOS

El sueño de Dios para la sus hijos es brindar bendición.
Desde la gestación del pueblo de Dios, la promesa fue: "te Bendeciré a ti y a tu descendencia". Para eso fue llamado Abram. Dios quería mostrar Su bendición ante las naciones que no lo tomaban en cuenta. Muchos vivían, pocos lo reconocían. Muchos invocaban otras fuerzas o energías, pocos se acordaban del Dios creador de la vida.
Dios llamó, Dios guió, Dios ofreció bendición. Y sí que la otorgó!
Abraham recibió lo que no imaginó: Isaac, el hijo que transmitiría la bendición"
 
 
"LA BENDICIÓN DEL SEÑOR ES RIQUEZA QUE NO TRAE DOLORES CONSIGO" (Prov. 10:22 - VP)
 
 
June 25

UNA REFLEXION ACERCA DE LA VIDA

EL ABORTO: TERCERA GUERRA MUNDIAL
por el Hermano Pablo

El doctor Pablo Marx, profesor de sociología, dictó una conferencia en la Ciudad de México. Al tratar el tema del aborto legalizado, dijo: «El aborto es la matanza más grande de todos los tiempos. Es la tercera guerra mundial, declarada contra los que no han nacido; es la mayor destrucción de la vida registrada durante los últimos doscientos años de la humanidad.»

Cuando se le preguntó si el aborto no sería una solución al problema de la superpoblación, el doctor Marx respondió: «El aborto no resuelve ningún problema; al contrario, causa muchos males, tales como la eutanasia, la destrucción del matrimonio y la vida familiar, la prostitución de la profesión médica y un alto número de muertes de las madres.»

El aborto es una de las tantas salidas desesperadas del ser humano ante la realidad del pecado. ¡Cuántas veces una muchacha soltera que cae en pecado y se entera de que va a tener un hijo, mata a ese hijo en sus entrañas para borrar la falta cometida! Otras veces se trata de una mujer casada que intenta ocultar una infidelidad cometida, o que simplemente evita la llegada de un hijo indeseado e indeseable. Y sin embargo la legalización del aborto es algo que está ganando terreno en muchos países, siendo ya ley en varios. Pero ¿qué del aspecto moral? El hombre no es dueño de la vida. El dueño es Dios. Y Dios es el único que tiene el derecho de dar la vida o de quitarla.

Dios puede destruir la vida del ser humano, como en el Diluvio, porque para eso es Creador, Señor, Sustentador y Juez. Pero el hombre no tiene ese derecho. Con el aborto por cualquier causa, especialmente la causa fútil y egoísta de evitar un hijo que se piensa que va a ser una carga, el hombre pretende hacerse dueño de la vida y alterar los planes de Dios.

Esta es una prueba más de la rebeldía del hombre, que trata de olvidarse de Dios, darle la espalda y controlar su propio destino, tal como el muchacho insolente y rebelde que alza su voz contra la autoridad paterna y grita: «¡En mi vida mando yo, y nadie más!»

La actitud de obediencia, de fe, de confianza y de amor a Cristo, nuestro Dios, nuestro Señor y Salvador, es siempre la decisión segura y correcta. Es hora de que comencemos a valorar la vida de nuestros hijos. Hagamos de Cristo el dueño de nuestra vida, de nuestro destino y de nuestra descendencia.

www.conciencia.net

June 21

BAJO LA ATENTA MIRADA DEL SEÑOR

Yo no te veo.......   ¡¡¡ PERO YO SI...!!!

                          

 La casa comenzó a incendiarse, los chicos estaban solos, ambos padres habían salido a trabajar.  El hermano mayor llevó a los hermanitos al techo dado que el fuego había comenzado en la cocina....los vecinos llamaron a los bomberos y le avisaron a la fábrica del padre que estaba a pocas cuadras... el humo aumentaba y también la desesperación; el padre llegó corriendo y le gritaba a su hijo: “Tiráte que yo te sostengo...”...¡¡ “no, no, no me puedo tirar porque no te veo, no sé donde estás...!!... ¡¡Tiráte – insistió el padre – porque yo sí te veo y sé donde vas a caer para sostenerte...!!

Cuántas veces en nuestras vidas atravesamos por momentos de “destrucción”: proyectos personales o familiares inconclusos, cuántas veces sentimos que aquello sobre lo que habíamos fundado nuestras expectativas se comienzan a desvanecer y nada de lo que hacemos lo puede sostener....y en esos momentos cuando no vemos hacia donde caminamos, cuando no sabemos que decisiones tomar, “Dios nos dice: Tranquilo/a que yo te veo...” y es maravilloso sabernos vigilados/as, con la mira comprometida de nuestro Dios, que no es mirada observadora sino sustentadora, mirada que nos recuerda  y re-crea la esencia de cada una de nuestras existencias: ser hijos e hijas de Dios concebidos en Su Amor.

Que la certeza del Espíritu de Dios habitando en medio nuestro nos de la confianza de seguir caminando, aún cuando no veamos el camino, por la simple seguridad: “TRANQUILO, YO SÍ TE VEO...”.-

 

 Pastora Mariel Pons
Tomado del Boletín de la Iglesia Evangélica Metodista de La Boca

May 25

LA BENDICION DE SERVIR EN ICA

Haber recibido nombramiento para servir en la Iglesia de Ica ha sido y sigue siendo una bendición para mi.
Una comunidad de fieles que bordean el centenario de presencia en esta ciudad, capital del Departamento de Ica.
Un Equipo de Pastores Suplentes y Laicos consagrados que sirven al Señor con dedicación y entusiasmo.
Varios centros de Culto (Ica, Guadalupe, Los Juarez), Enseñanza Bíblica (Acomayo, Parcona, Fonavi, Pollitos, Socorro, Huarango) y de Servicio a la niñez y tercera edad.
Una celebración auténtica y renovadora.
Diferentes ministerios al servicio de la comunidad.
Proyectos de servicio en marcha.
Anhelo de crecimiento y edificación del nuevo templo, en una terreno contiguo de la Iglesia.
Esto y mucho más ..., es la Iglesia Metodista en Ica.
Los nombres se multiplican, el servicio se sostiene, la obra se proyecta.
SEÑOR, ... BENDICE A ESTE PUEBLO LLAMADO METODISTA.
May 09

UNA DIA EN LATINOAMERICA

"LATINOAMERICA" es una Institución Educativa Privada que ha iniciado su servicio a la colectividad bajo el lema "FORMANDO PERSONAS QUE AMEN LA JUSTICIA Y LA VERDAD".
Desde Chincha, LATINOAMERICA da pasos firmes.
May 04

MINISTERIO DE ALIMENTACION INFANTIL

Niños y niñas reciben beneficio del Ministerio de Alimentación Infantil (Feed`s Children Ministries) cada semana.
Nuestra gratitud inmensa a la Iglesia Metodista de Searcy, Arkansas (First United Methodist Church, Searcy-AK).
El siguiente vídeo muestra algunas escenas de este Programa en la Iglesias Metodista de Chincha, por ahora.
Agradecemos a l@s colaboradores(as) de cada uno de lugares donde se ha implementado.
 
Vea el vídeo en la siguiente dirección :  http://www.youtube.com/watch?v=Wk9Steyw5ro.
 
Dios bendiga a las familias que reciben esta influencia con el amor de Jesucristo.
April 25

REFLEXIONES FRENTE A JESUS

PALABRAS DIRIGIDAS A JESÚS EN LA CRUZ

Un aporte del Rev. Fletcher Anderson,

Profesor del Seminario Metodista de Cuba

 

 

Hace cien años el predicador cubano Cecilio Arrastía desarrolló una serie de sermones sobre siete palabras dirigidas a Jesús en la cruz. El profesor Fletcher Anderson se sirvió de esta idea; pero, al no tener acceso ya a la obra del Rev. Arrastía, debió elaborar su propia serie de reflexiones, las cuales fueron presentadas en las iglesias metodistas de Ica y Chincha Alta (Perú) en Semana Santa, 2007.

 

 

 

 

I.                   Una palabra de incomprensión. 

Mateo 27:38-40; Juan 2:18-20

 

              Texto: “Tú que derribas al templo, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo” (Mateo 27:40).

 

¿Cómo habrá surgido tan extraña acusación contra Jesús (Mateo 26:61; Hechos 6:14)? En el cuarto Evangelio hallamos la explicación. Después de purificar el templo de Jerusalén, Jesús responde a sus enemigos enfurecidos: “Si, destruyan este templo como ustedes ya están tramando; pero al tercer día, yo lo volveré a levantar” (Juan 2:19). El evangelista aclara: “Mas él hablaba del templo de su cuerpo” (Juan 2:21).

Ahora, en la crucifixión, los enemigos de Jesús creen tener éxito en destruir el templo/cuerpo de Jesús; pero al tercer día Dios lo va a reconstituir. Efectivamente, así se hizo en la gloriosa resurrección del Señor. Y, algo maravilloso: a los que estamos unidos a Jesús en fe y amor, Dios nos incorpora como miembros vivientes de ese cuerpo del Señor (1 Corintios 12:12,27); Dios nos utiliza como piedras vivas en el santo templo que Dios está levantando como espacio donde toda la humanidad pueda encontrarse con su Creador y adorarle. (Efesios 2:19-22; 1 Pedro 2:4-5).

 

 

 

II.                 Una palabra paradójica. 

Mateo 27:41-43; Lucas 23:36-38

 

              Texto: “También los principales sacerdotes … decían: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar” (Mateo 27:41-42).

 

              Los mismos enemigos tuvieron que reconocer que Jesús salvó a otros. Abrió los ojos de los ciegos, hizo caminar a paralíticos, liberó a endemoniados, y sobre todo, trajo salvación moral y espiritual a personas de vida desordenada. (Juan 8:10-11; Lucas 7:49-50; Lucas 19:9-10).

“Salvó a otros; no se pudo salvar” – de las burlas, las torturas, la dolorosa y humillante muerte.

“Salvó, y salva, a otros: POR LO TANTO no se pudo salvar a sí mismo en el sentido inmediato. Para defenderlo contra el arresto, Jesús pudo haber contado con doce legiones de ángeles en lugar de doce frágiles discípulos (Mateo 26:53-54). Pero para cumplir los propósitos de redención del Padre eterno, se entregó voluntariamente al camino de sufrimiento y muerte.    Leemos en 1 Pedro 3:38: “…Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios.”

Cristo se negó de salvarse a sí mismo, en el sentido inmediato, a fin de salvar a nosotros. En lo que a nosotros nos respecta, ¿dejaremos que tan grande sacrificio sea en vano?

 

 

 

III.              Una palabra de desafío. 

Lucas 23:38-39

 

              Texto: “Y uno de los malhechores le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo sálvate a ti mismo y a nosotros” (Lucas 23:39).

 

              Para muchas personas la entrada al Evangelio y a nuestras iglesias es por los cultos de oración. Gente de la comunidad secular ha oído que los cristianos oran por situaciones de necesidad y que Dios responde. Vienen, pues, con sus necesidades inmediatas: “Oren para que mi hijo(a) sane de su enfermedad; oren para que yo consiga un buen trabajo; oren para que se resuelvan los conflictos en el seno de mi familia.”

Las personas que acuden así pero quedan en el Evangelio, aprenden que, si bien Dios no siempre cambia la situación inmediata en la forma en que se imaginaba, a lo largo Dios llena las necesidades más íntimas de la persona – a lo largo Dios llena todas sus necesidades. (Nuestra pastora en Cuba nos ilustró esta gran verdad en base a la historia de la samaritana, Juan 4).

El ladrón que desafió a Jesús se fijó exclusivamente en su necesidad inmediata – y todo lo perdió. Su compañero, como veremos, se atrevió a mirar más allá de la necesidad emergente – y todo lo ganó.

 

 

 

IV.               Una palabra de reconocimiento. 

Lucas 23:40-41

 

              Texto: “(El otro malhechor dijo) Nosotros recibimos lo que merecieron nuestros hechos, pero este ningún mal hizo.” (Lucas 23:41).

 

                   Aunque Jesús queda injustamente sentenciado a muerte, diferentes personajes de la pasión reconocen su inocencia. Tanto Lucas como Juan registran que Pilato tres veces lo declaró inocente. Este malhechor también se siente obligado a reconocer el carácter cristalino del Cristo.

No se puede separar la vida irreprochable del Salvador de su muerte sacrificial. Al fin y al cabo, solamente un Salvador libre de pecado pudo salvarnos del pecado. (compare 1 Juan 3:5).

Hasta este momento, el reo condenado probablemente no se había reconocido como pecador. Tendría amplias excusas para justificar sus fechorías o echar la culpa a otros. Ahora, frente a la radiante bondad de Jesús, confiesa su condición: “Nosotros recibimos lo que merecieron nuestros hechos.”

Mientras vivamos comparando nuestra conducta con la de los vecinos, es fácil decir: “No hago mal a nadie.” Cuando nos confrontamos con el desbordante amor y santidad de Jesús, la historia es otra. Ahora nos vemos tal como somos y clamamos, “Dios tenga misericordia de mí, pecador.”

Al mismo tiempo, el Evangelio nos promete que, cuando nos unimos a Cristo, su Espíritu nos va transformando para llevar la misma imagen de su gloriosa santidad (2 Corintios 3:17-18).

 

 

 

 

V.                 Una palabra de súplica. 

Lucas 23:42-43

 

              Texto: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino.” (Lucas 23:42).

 

                   A diferencia de todos los burlones, el reo condenado sí se atreve a creer que Jesús tiene un reino, un reinado. Y se atreve a creer que ese Reino se extiende más allá de las fronteras de la muerte. ¡Qué gran salto de fe! El reo quiere tener parte en ese Reinado que Jesús va a heredar plenamente. No formula una larga lista de pedidos. Simplemente dirige a Jesús la súplica que en su hora de necesidad, hombres y mujeres de fe en días del Antiguo Testamento habían dirigido al Dios eterno (Ana, Nehemías, el Salmista, por ejemplo): “Acuérdate de mí …”

El Señor Jesús responde a esta tremenda expresión de fe, prometiendo algo mejor todavía: “Hoy estarás conmigo en el Paraíso”. No se impone una espera interminable, la promesa es para hoy. Esta palabra es el clímax de una gloriosa serie de expresiones en Lucas: “OS ha nacido HOY, en la ciudad de David, un Salvador” (2:10); “HOY se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros” (4:21); “HOY ha venido la salvación a esta casa.” (19:9).

¡Nuestro Dios no sufre de amnesia! Se acuerda de los que suplican su misericordia (ver también Éxodo 2:24). A los que confían en Dios, los hace ciudadanos y partícipes del Reino de Cristo HOY, sin más demora. “He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación” (2 Corintios 6:2).

 

 

 

VI.               Una palabra de indiferencia. 

Mateo 27:45-50

 

              Texto: “Al instante, corriendo uno de ellos,… le dio a beber (a Jesús). Pero los otros decían: “Deja; veamos si viene Elías a librarle.” (Mateo 27:48-49).

 

                   Jesús ha lanzado su grito de desolación: “Elí, Elí, ¿lama sabactami?” (Mateo 27:46). Entendemos que también ha pronunciado la sencilla expresión de necesidad registrada en Juan 19:28 “Tengo sed”.

La reacción de la mayoría de los presentes es la indiferencia: “Deja, veamos si viene Elías a librarle”, Ante el dolor ajeno, ante el sufrimiento ajeno,¿no hemos reaccionado igual? “Que se encargue Fulano de ese pobre desgraciado. Yo tengo mis propios asuntos que atender”.

Hubo una excepción a las expresiones de indiferencia. Uno de ellos salió corriendo, para empapar una esponja en vinagre y levantarla a los labios de Jesús. Ese se habrá dicho: “No sé si ese tipo Elías viene o no. Pero este pobre doliente no puede resistir mucho más. Si se va a hacer algo a favor de él, es necesario hacerlo ahora. Si alguien va a mostrarle compasión, ese alguien tendrá que ser yo.”

Desde su cruz, Jesús aún dice: “Tengo sed”. Tengo sed de un mundo redimido. Tengo sed de actos de compasión y solidaridad dirigidos a una humanidad necesitada. Nosotros podemos ayudar a aliviar esa sed. “En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños …” (Mateo 25:40).

 

 

 

VII.            Una confesión de fe. 

Marcos 15:37-39

 

              Texto: “Y el centurión que estaba frente a él dijo: Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.” (Marcos 15:39).

 

                   “Jesús, Hijo de Dios” es un gran tema del Evangelio de Marcos. Como un encabezamiento de todo el libro encontramos la frase “Principio del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios” (Marcos 1:1).

Pero, ¡Qué notable! En todo el Evangelio, este capitán romano, jefe del escuadrón de ejecución, un hombre de trasfondo pagano y no judío, es el primer ser humano en confesar su fe en estos términos. Antes, Jesús es reconocido como Hijo de Dios por demonios (5:7; ver 1:34) y por el Padre eterno (1:11; 9:7). En este Evangelio, Pedro dice escuetamente: “Tú eres el Cristo” (8:29), mientras que las autoridades judías rechazan el concepto, indignados  (14:61-62).

En el esquema de Marcos, no hay fenómenos naturales ni ninguna realidad externa que pueda forzar la fe de este oficial romano. Por eso, su respuesta de fe es más notable. Marcos, quien casi ciertamente escribía para los cristianos en Roma, ve en este hombre el precursor de multitudes de gentiles que han de unirse a la Iglesia mediante la misma confesión.

¿Con cuál de estas palabras dirigidas a Jesús nos identificamos? ¿Nos ubicamos con los burlones o con los indiferentes? No lo permita Dios. Más bien, ¿no nos acoplaremos a la súplica confiada del reo penitente? ¿No nos uniremos a la confesión de fe de este verdugo pagano: “Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador”.